El Jardín Canario cuenta con un banco de ADN de flora de Canarias, que nutre a proyectos nacionales e internacionales

El Jardín Botánico Canario Viera y Clavijo-UA CISC, de la consejería de Medio Ambiente y Emergencias del Cabildo de Gran Canaria, tiene en sus departamento el único banco de ADN de la flora endémica canaria, un área en la que trabajan los especialistas de la entidad con el objetivo de  diseñar estrategias de conservación basadas en la información molecular.

Así lo ha trasmitido la doctora en Biología por la Universidad de La Laguna, Ruth Jaén, a los alumnos del instituto de educación secundaria Felo Monzón, que actualmente orientan su formación profesional al sector mediante los ciclos de grado superior en Gestión Forestal y del Medio Natural y Educación y Control Ambiental.

El Jardín Canario ha sido pionero en España al convertirse en el primer jardín botánico con un banco de ADN de flora endémica, que está operativo desde 2005. A través de la información genética , “podemos desentrañar el origen y la historia evolutiva de nuestra flora, por comparación con la flora de regiones cercanas como el norte de África, los archipiélagos macaronésicos o la zona del Mediterráneo”, ha explicado.

“Numerosas instituciones científicas se ponen en contacto con nosotros para que les suministremos muestras y/o datos moleculares que les ayuden a llevar a cabo sus proyectos, que involucran a una o más especies que se distribuyen en Canarias”, ha detallado, “de esta forma hemos colaborado con más de 35 instituciones nacionales e internacionales de más de 15 países repartidos por todo el mundo, algunas tan relevantes como las universidades de Kansas y Austin (EEUU), de British Columbia (Canadá), de Teherán (Irán), de Heidelberg (Alemania), o los museos de Historia Natural de Alemania, Dinamarca, Suecia o Londres”.

El “disponer de un banco de ADN de Flora Canaria ha servido de catalizador para la investigación en nuestro departamento de biodiversidad molecular que en los últimos años ha participado en más de 12 proyectos, liderando algunos de carácter internacional”, ha indicado Ruth Jaén,.

 Por otro lado, mediante la información molecular “podemos elaborar un equivalente al carnet de identidad de las plantas” ya que “cada especie tiene su propio código de barras genético” que es “único y permite la discriminación sin ambigüedades de las especies, facilitando la rápida elaboración de “censos de biodiversidad”. 

Uno de los últimos proyectos en el que ha participado esta experta del Jardín Canario, junto a un equipo de investigadores multidisciplinar, se ha centrado en la Reserva de la Biosfera de Gran Canaria, en la que “se ha identificado un nuevo santuario evolutivo, en el que conviven plantas canarias “que han acumulado mayor variabilidad genética a lo largo de su historia, sobreviviendo a muchos cambios medioambientales,y, que por tanto, son más resistentes”.

Es importante conservar esta adaptabilidad y riqueza genética “ya que se trata “de ejemplares que tendrán más probabilidad de resistir por ejemplo, el cambio climático”, ha subrayado.

“Podemos por tanto concluir, que los marcadores moleculares son una herramienta complementaria a otras disciplinas y muy valiosa para la protección de de la flora canaria”.

El banco de ADN, ha añadido, “alberga más de 22.000 muestras que representan el 80% de los endemismos del archipiélago”, y su estudio nos permite “resolver preguntas clave como ¿qué poblaciones están mermando su diversidad genética?, ¿qué plantas debemos seleccionar como donantes en reforzamientos de las poblaciones naturales?, ¿dónde se encuentran los parientes más cercanos de las plantas canarias?, ¿qué hábitats y qué linajes son más prioritarios de conservación?, por ejemplo”. 

El estudio del ADN nos va a permitir conservar especies vegetales que tienen un valor “incalculable” ya que no debemos olvidar que “son fuentes de productos indispensables para la supervivencia humana, como el oxígeno, los alimentos o las medicinas”. Tal y como ha reflexionado junto al alumnado, “la cura de muchas enfermedades puede estar en plantas que aún están por descubrir” y del mismo modo “muchas de las soluciones a problemas actuales y futuros están en el mundo de las plantas”.

El profesor del ciclo de Educación y Control Ambiental, Orestes Galván ha descrito la charla como “una herramienta que acerca a los estudiantes a la realidad profesional que hay detrás de lo que estudian” y que “es importante que conozcan y que sepan que hay salida, eso les motiva para seguir avanzando en su formación”. Además, ha continuado, los jóvenes están especialmente interesados en el Jardín Canario “como lugar en el que hacer sus prácticas profesionales en el futuro”, que es un “gran privilegio” para ellos ya que este centro “es muy especializado y de alto nivel”.

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