El boom del comercio y el regreso de los indianos, el antes y el después en las especies invasoras en Canarias

¿Qué convierte a una especie en invasora? ¿Qué características comparten estas especies foráneas que logran conquistar un territorio? El científico e investigador del IPNA-CSIC de La Laguna, Jairo Patiño, ha sido uno de los ponentes de la segunda jornada de ‘Orígenes, diversidad y conservación de la Flora Canaria’, -organizada por el Jardín Botánico «Viera y Clavijo» – Unidad Asociada de I+D+i al CSIC, en el marco del mes de la ciencia-, que se celebra en estos días en la Casa de Colón, tratando de acercar algunas de las respuestas a estas preguntas.

Por qué ciertas especies desarrollan un mayor carácter invasor, y por qué ciertas comunidades son más fácilmente invadidas que otras ha sido una de las cuestiones abordadas en su exposición, que ha planteado una “pregunta fundamental” sobre «cómo explicar los ecosistemas en Canarias, invadidos por especies exóticas”. Con la llegada del desarrollo tecnológico y la movilidad del hombre por el planeta se da un salto exponencial “porque zonas antes desconectadas geográficamente de repente estaban conectadas por el hombre” creando una línea disruptiva que ha sido crucial para la biodiversidad en el mundo. “El movimiento de especies está redefiniendo esas regiones biográficas, cambiadas por la acción del hombre”.

Aunque ha confesado “la imposibilidad para detectar una tabla rasa en las especies invasoras”, este movimiento globalizado ha sido determinante, y no solo para las especies invasoras sino también para “la pérdida de singularidad y una homogeneización de estas por la globalización”.

Estas redes de comercio han tenido “un impacto en la homogeneización de las especies” porque las acciones humanas ya sea “de manera voluntaria o involuntaria” han podido “superar barreras geográficas”. Esta ha sido la ventaja que el subgrupo de especies que “tiene el segundo nombre de invasora” ha aprovechado, “generando un efecto negativo en el ecosistema que las acoge”.

En Canarias, los hábitats son “más reducidos” que en el continente, lo que convierte a las islas en un lugar idóneo para “estudiar estas especies”. Dentro de esta investigación, Patiño ha abordado los diferentes dogmas e hipótesis que rodean al cómo llegaron dichas especias y se hicieron con el territorio. “El dogma imperialista presta atención a Canarias como base de expediciones hacia África y América”, tal y como confirma la historia y la revisión de la literatura de la época. “¿Son estas especies invasoras fruto de estas escalas de navegación?”, plantea Patiño.

Tratando de establecer un marco temporal, la hipótesis de la tasa de naturalización busca establecer esta línea, que de acuerdo a los datos se da “a partir de los 50, en un salto totalmente exponencial en el caso de las especies invasoras”, que sigue “un patrón con diferentes escalas del número de especies introducidas”. De esta forma, quizás este salto es más reciente de lo que se podía pensar en un principio, marcado por la historia y el contexto social. “En los años 50 se dio un importante flujo de emigrantes de Canarias, que salieron de las islas y regresaron con la mejora democracia y las condiciones económicas”. Tal y como señala el científico e investigador, “es plausible pensar que estos migrantes que regresaron a las islas se trajeron consigo plantas de esos continentes” con las que vivieron en sus años en el extranjero introduciéndolas en el archipiélago con su regreso.

No es una cuestión tan sencilla, pero sí que se ha confirmado en estos estudios preliminares que son los neotrópicos (Centroamérica y Sudamérica) los que mejor se han asentado. El neotrópico o región neotropical es el origen de una magnitud muy relevante de estas especies invasoras que conviven en Canarias, en una cifra que “no esperábamos”, confiesa Patiño. Además, “desglosando por islas, las relaciones se mantienen de islas mas áridas como Fuerteventura o mas húmedas como La Gomera”, señala.

La hipótesis de naturalización de Darwin

De las introducidas, ¿cuáles lograron asentarse y porqué? La hipótesis de naturalización de Darwin que señala Jairo Patiño apunta a que se dan mejor las que tienen un hábitat parecido, porque “ya cuentan con los recursos naturales para desarrollarse”. Dentro de estas especies especialmente adaptables al medio canario, destacan la familia de las compuestas, de las que han podido “muestrearse 226 especies y extraer de ellas su diversidad funcional” para seguir avanzando en su estudio.

Patiño ha abordado “tres ecosistemas” como son el monteverde, el pinar y el cardonal-tabaibal en Tenerife y Gran Canaria. “En Tenerife, se da la situación de que cuanto más similar es una especie invasora funcionalmente a la comunidad en la que se naturaliza, más posibilidades tiene de establecimiento” y dentro de este grupo “principalmente las compuestas” como “ha mostrado la escala y los datos analizados”.

El científico del IPNA-CSIC ha destacado que este estudio aportará una propuesta actualizada para Canarias, y ha señalado algunas de las amenazas actuales, que hacen que el fenómeno de las especies invasoras se siga dando en el siglo XXI. “Existe un peligro en la xerojardinería (creación de jardines diseñados para reducir el consumo de agua) , incluso recientes” por lo que ha podido “cuidado y cautela”, principalmente en las administraciones. También ha puesto en valor la importancia de la educación ambiental.

Comprender los “factores históricos y contemporáneos que catalizan las invasiones biológicas en islas, tiene el potencial de contribuir decisivamente a identificar sus orígenes, y a través de ellos “diseñar estrategias frente a aquellos escenarios que tienen más probabilidades” de ser hogar de nuevas especies invasoras.

La ciencia tiene la posibilidad de responder a la pregunta de “por qué ciertas especies de plantas exóticas han desarrollado un carácter invasor a lo largo del territorio canario”, la cual se podrá explicar desde el estudio y el dato y sobre “aproximaciones diferentes pero complementarias” y especialmente, cómo garantizar la supervivencia de los ecosistemas canarios y su convivencia con ellas.

 

 

 

 

 

 

 

Opina

*