“La laurisilva en Gran Canaria no podrá recuperarse sola”

El catedrático de Ecología de la Universidad de La Laguna y coordinador del grupo de investigación de ecología y biogeografía insular en la ULL, José María Fernández-Palacios, ha advertido que el deterioro de la laurisilva en Gran Canaria es tal, que “no puede recuperarse de forma espontánea” como en otras islas, “sino mediante planes de recuperación específicos”.
Además, ha alertado de que “ni aún con planes de conservación y proyectos de restauración llegará a los niveles de riqueza de antes de la llegada del hombre”. Esta es una de las conclusiones que expone la obra colectiva “La laurisilva: Canarias, Madeira y Azores”, una recopilación de los conocimientos de dos décadas de investigación de la mano de 12 autores plasmados en un libro de interés divulgativo coordinado por Fernández-Palacios.

-¿Cuál es la situación de la laurisilva en Gran Canaria actualmente?
-Lamentablemente muy mala, hasta el punto de que actualmente no se puede recuperar espontáneamente en la isla. Mediante planes de conservación y recuperación podrá recuperarse lentamente, hablamos de un proceso que puede llevar varios siglos.

-¿Qué efectos conlleva esta devastación?
-En este proceso se han perdido multitud de especies de invertebrados, una fauna excepcional que atesoraba este ecosistema, plagado de endemismos de Gran Canaria y que van a quedar siempre en el libro de lo que se perdió antes de que llegásemos a conocerlo.

-¿Qué causó esta situación tan lamentable en Gran Canaria?
-La laurisilva fue en su momento muy importante en Canarias y en la región de la macaronesia (Canarias, Madeira y Azores), sin embargo, a mediados del siglo pasado atravesó un cuello de botella que ha dejado una situación nefasta de la que no se puede recuperar naturalmente. Esta situación ha sido provocada por el avance de la urbanización, el cambio en el entorno para la obtención de recursos madereros para el hombre, el impacto del ganado, entre otros.

-¿Está en la misma situación en otras regiones macaronésicas?
-En otras islas como en Tenerife, la laurisilva no llegó a ese punto crítico y se recupera espontáneamente a raíz del abandono de cultivos. Por ejemplo, en La Palma y en Madeira la recuperación se está dando de forma natural, sin embargo en Gran Canaria y en Azores esto no es posible.

-¿Qué planes de conservación se han llevado a cabo en la isla para este fin?
-Estos últimos años se han puesto en marcha varios proyectos de restauración, que implican mucha dedicación, conocimiento, dinero y tiempo. Con estos planes se podrá recuperar algún día pero nunca por completo. Entre los proyectos que se han llevado a cabo con este fin se encuentra por ejemplo la reintroducción de la paloma rabiche en Gran Canaria.

-¿Cuáles son los factores que hacen que la laurisilva tenga especial valor?
-La laurisilva es seña de identidad de la macaronesia. La existencia de la laurisilva y de estos bosques del Terciario en los archipiélagos macaronésicos, donde esta excepcional formación forestal pudo sobrevivir a los grandes cambios de las épocas glaciales, muestra un pequeño refugio de aquellos ecosistemas del centro y sur de Europa ya extintos.

En las islas atlánticas ha sobrevivido una versión empobrecida de lo que fue la laurisilva continental, pero que aún así permite volver atrás en el tiempo y observar bosques ricos en especies vegetales, con una biodiversidad histórica de hongos e invertebrados. Debido a la latitud de los archipiélagos, estos reductos pudieron sobrevivir a su versión en Europa, fundamentalmente porque los cambios no incidieron tanto en esta zona por las características climáticas de estos archipiélagos que permitieron atemperarlos.

-¿Cuál es la principal amenaza a la que se enfrenta la laurisilva a día de hoy?
El mayor peligro actualmente es el derivado del cambio climático y su impacto sobre el mar de nubes. Este mar de nubes es muy sensible al calentamiento global, sobre el que se plantean tres hipótesis de su futuro.
La primera de ellas prevé que el cambio climático hará que el mar de nubes se desplace a zonas bajas, donde la laurisilva se encontraría con asentamientos agrícolas e incluso urbanos. El segundo y más positivo considera que el mar de nubes se elevará en altura hacia las zonas de cumbre, lo que permitiría la supervivencia de este ecosistema. Existe una tercera hipótesis que alerta de que el mar de nubes se está disipando. Si desaparece el mar de nubes desaparece la laurisilva.
La laurisilva se nutre del recurso hídrico que le proporciona este fenómeno, que le permite sobrevivir al verano sin lluvia durante varios meses. Sin ese aporte hídrico desaparecería, al menos tal y como la conocemos. Sin embargo, esta hipótesis es aventurar mucho.

-¿Cuál es el objetivo que persigue el libro “La laurisilva: Canarias, Madeira y Azores”?
-La finalidad era reunir en una misma obra los conocimientos que existen acerca de la laurisilva en Canarias, Madeira y Azores, hasta el momento solo plasmadas en revistas científicas de impacto, normalmente en inglés y muy específicas, lo que las hacía inaccesibles para el lector general. Este proyecto surgió hace tiempo desde nuestro grupo de investigación y de otros extranjeros con el objetivo de recopilar la información existente y darle un sentido de alta divulgación, dirigido a docentes, estudiantes y amantes de la naturaleza en general, explicado en un lenguaje orientado a llegar a todo el mundo.

-¿Quiénes participan de esta obra?
-En concreto, este libro colectivo reúne los conocimientos de 12 investigadores de la universidades macaronésicas (La Laguna, Las Palmas de Gran Canaria, Madeira y Azores, además de la Pablo Olavide de Sevilla) que han desarrollado su investigación en este ecosistema, además de la colaboración de una serie de expertos externos de renombre. Entre todos se realiza una revisión de lo que se sabe para plasmarlo en un libro divulgativo, que aglutina los conocimientos hasta ahora desperdigados para acercarlos al gran público. Los autores participantes son los mejores profesionales y equipos de investigación en este campo.
Entre los autores figuran José Ramón Arévalo, Rubén Barone, Eduardo Balguerías, Lea de Nascimento, Juan Domingo Delgado, Rui Miguel Bento Elias, Silvia Fernández-Lugo, Javier Méndez, Agustín Naranjo Cigala, Miguel Menezes de Sequeira y Rüdiger Otto.

-¿Qué puede encontrar el lector en esta obra?
Se trata de un libro muy cuidado, con un diseño exquisito que consta de más de 400 páginas y más de 200 fotografías de gran calidad, mapas, gráficas, tablas, fichas de los árboles integrantes de este bosque con claves para la determinación de los mismos. Con todo este material, el libro llena el clamoroso vacío existente en la literatura divulgativa respecto a nuestro ecosistema más afamado.

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